Google Drive
Conectas la cuenta de Google del despacho y eliges qué carpetas quieres que lea ADOIA.
Tus Documentos, Hojas de cálculo y Presentaciones de Google también se leen, sin tener que exportarlos.
Tus carpetas se quedan donde están, con la estructura que lleváis años usando. ADOIA se conecta a Google Drive, SharePoint, OneDrive o al servidor del despacho, y trabaja desde ahí.
Un despacho de 15 años tiene los documentos organizados a su manera. Carpeta por cliente, subcarpeta por asunto, y una lógica que conoce todo el mundo aunque nadie la haya escrito nunca.
Cambiar de herramienta suele significar mover todo eso a otro sitio. Y eso no es un proyecto técnico: son semanas de trabajo, la posibilidad real de perder cosas, y un equipo que tiene que reaprender dónde está cada documento.
Por eso ADOIA no pide que muevas nada. Se conecta a donde ya trabajas.
Conectas la cuenta de Google del despacho y eliges qué carpetas quieres que lea ADOIA.
Tus Documentos, Hojas de cálculo y Presentaciones de Google también se leen, sin tener que exportarlos.
Conectas la cuenta de Microsoft 365 del despacho y eliges qué carpetas quieres que lea ADOIA, estén en SharePoint o en OneDrive.
Si los documentos están en un servidor propio y no en la nube, ADOIA Sync se instala en la red del despacho y sincroniza desde ahí.
Los documentos no tienen que salir a ninguna nube de terceros para que ADOIA los lea.
Cuando entra un documento, ADOIA lo lee y completa el expediente al que pertenece con lo que encuentra: las partes, el órgano, el número de autos y la cuantía.
No se inventa expedientes ni decide por su cuenta qué asunto es nuevo. Los expedientes los abres tú. Lo que hace ADOIA es que, una vez abierto, deje de ser un formulario que rellenar a mano.
Hay antivirus en el momento de la ingesta, y una detección positiva bloquea el archivo siempre.
Cuando un permiso expira, ADOIA lo dice y pide reconectar en lugar de dejar de sincronizar en silencio.
Cuando un documento no se puede sincronizar, aparece en una lista de incidencias con el motivo. Es lo contrario de lo habitual: que un fichero falle y simplemente no esté, sin que nadie se entere.
Todo esto es la puerta de entrada. Lo que pasa después con tus documentos está en la página de seguridad.
No. Tus carpetas se quedan donde están, con la estructura que ya tienes. ADOIA se conecta y lee desde ahí.
ADOIA Sync se instala en la red del despacho y sincroniza desde ahí. Los documentos no tienen que salir a una nube de terceros.
Sí. ADOIA distingue las páginas que son texto de las que son imagen y lee las dos. Un expediente donde unas páginas están escaneadas y otras no se procesa entero, sin separarlas.
Se convierten automáticamente al leerlos. No hace falta exportarlos a mano.
No, y puedes comprobarlo antes de conectar: los permisos que se piden a Google y a Microsoft son de solo lectura. Aparecen en la pantalla de autorización de tu propia cuenta.
Sí. Seleccionas las carpetas que entran, no toda la unidad.
Aparece en una lista de incidencias con el motivo, en lugar de desaparecer sin aviso.
Sí, hay antivirus en la ingesta y una detección positiva bloquea el archivo.
Te enseñamos cómo se conecta con la estructura que ya tienes, sin tocar nada.
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